Simplo: Una manera de combatir el cambio climático.

Nuestro país arroja 25 mil toneladas de plástico anualmente al mar y cada chileno genera más de 1 kilo de basura al día, según un estudio realizado por la Universidad de Georgia en 2015. La idea de cambiar el plástico por otro material que ayude a conservar la vida marina aún es una realidad lejana. Sin embargo, Steven Adler, empresario chileno, quiso aportar con un grano de arena y junto a tres amigos fundaron Simplo, empresa que ofrece el producto “Clickeat”: una superficie laminar de madera que al romperlo se convierte en un tenedor, cuchara y cuchillo. No utiliza bolsa y es biodegradable.

“La idea partió cuando junto a un amigo estábamos surfeando en una playa de Chile y vimos cómo el mar botaba bolsas plásticas a la orilla. Otros dos amigos ya estaban pensando en una solución”, recuerda Adler. No lo pensaron más y comenzaron a forjar paso a paso lo que hoy en día es su emprendimiento sustentable, construido en base a madera certificada y que se degrada en tan sólo 3 meses. Ganaron el concurso “Think Beyond Plastic” como una de las 10 mejores innovaciones, los llamaron desde el Departamento de Estado de EE.UU en Washington para hablar en la Conferencia de los Océanos, y fueron la única empresa latinoamericana en participar en la feria mundial del día de la tierra en Dallas, Estados Unidos. Hoy en día ya firmaron para estar en dos restaurantes en patios de comidas y están en conversaciones con una aerolínea para llevar su producto a más gente.

Aunque su fundador admite que la entrada al mercado chileno no ha sido fácil y han tenido más éxito en Estados Unidos y China: “En EE.UU el emprendimiento esta inmerso en la gente, por eso el sistema es menos burocrático y mucho más flexible. La cultura sustentable y disposición a pagar por un producto es mayor allá”, afirma Adler. No obstante, recalca que tener una idea sustentable aún tiene restricciones en cualquier parte, ya que requiere mayor capital que un producto para un mercado masivo. “Los ciclos en negocios sustentables son bastante lentos. Los inversionistas te piden resultados inmediatos”, dice.

Con respecto a la elección de la gente entre que material comprar u ocupar en su vida diaria, aduce que el plástico está en todo los productos y su costo es mucho más bajo que otros materiales. “Aunque la gente tiene la noción de que el plástico que termina en los océanos es dañino para el medio ambiente, igual lo compra por que es más barato. Y fíjate, ¿en qué esta envuelta la comida? En plástico, no son sólo las bolsas de supermercado”, concluye Adler.